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¿Qué significa TECNOCRACIA? ¿Cuáles son sus metas y objetivos?

Durante las décadas de 1920 y 1930 surgió un movimiento denominado TECNOCRACIA- Este término describe un gobierno de técnicos, formado por académicos de la Universidad de Columbia buscaba sustituir la democracia representativa y los sistemas económicos basados en el dinero por una gestión científica de la sociedad; argumentando que los ingenieros eran los únicos calificados para gestionar los recursos, y que la población debía ser gobernada exclusivamente por una élite de idóneos científicos y eruditos destacados.

Entre las características económicas se encuentran el rechazo total al sistema de precios y la abolición por completo del dinero. En el ámbito de la geopolítica su iniciativa era la creación de una sola nación continental. Propulsaban un sistema sin política en donde los partidos políticos, las elecciones y los debates partidistas serían abolidos por considerarlos ineficaces e improductivos.

A pesar de que este movimiento no duró mucho tiempo su nefasto legado perduró. Aquellas ideas resuenan hoy en la actual elitista casta tecnocrática y su determinación de imponer en la sociedad una gobernanza dictatorial gestionada por los algoritmos y el Big Data.

Esta tecnocrática filosofía, con su potencial autoritario y deshumanizante, puede ser claramente observado en la actualidad, a través de las polifacéticas imposiciones que estos individuos ávidos de poder y dominación van plasmando en infinidad de políticas camufladas bajo elegantes eufemismos.

Uno de sus principales objetivos fue siempre, el apoderamiento y la posterior tokenización de los recursos naturales.

¿Qué es la tokenización?

Es un proceso tecnológico que consiste en reemplazar datos sensibles por códigos aleatorios únicos llamados tokens, los cuales carecen de valor por sí mismos fuera del sistema que los generó. Este mecanismo convierte bienes comunes en activos financieros líquidos, facilitando su acaparamiento por especuladores globales.

La tokenización presenta una paradoja estructural: es una herramienta que facilita la concentración de la riqueza y el control por parte de la oligarquía financiera y tecnológica que la crea, permitiéndoles congelar, quemar o revertir tokens sin el consentimiento del dueño final. Esto deriva en la transformación de la propiedad privada en un permiso condicional revocable.

Los activos tokenizados permiten el control programable a través de reglas incrustadas que restringen el uso o su transferencia basándose en criterios de cumplimientos o puntuaciones sociales (crédito social), otorgando a los emisores un poder sin precedentes sobre el comportamiento de la vida personal y privada de los individuos.

Es una peligrosa herramienta que tiene el potencial de convertirse en la infraestructura definitiva de una economía de suscripción donde la oligarquía posee los activos programables y la población sólo alquila el acceso a ellos bajo el cumplimiento de condiciones supervisadas y revocables.

La tokenización de recursos estratégicos como el agua, minerales y tierras, que deriva en despojos a poblaciones fue hasta enero de 2026 un peligro latente. Esa fecha marcó el comienzo de una dramática realidad.

Oportuna “Declaración sobre la quiebra mundial del agua”

En enero de 2026, el Instituto Universitario de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH) publicó un informe en el que declaraba que el mundo había entrado en una era de “quiebra mundial del agua”. Este término significa, según los “expertos”, “un cambio de las «crisis temporales del agua» a un estado permanente posterior a la crisis en el que los retiros de agua humanos exceden la reposición natural, causando una degradación irreversible de los sistemas hídricos. “

Han presentado un conveniente análisis elaborado en pos de justificar su objetivo de apoderamiento y tokenizacion de los recursos.

Y como no podía ser de otra forma para hacer frente a esta nueva y oportuna “crisis”, los “expertos” piden un restablecimiento fundamental de la “gestión de crisis” a la “gestión de quiebras”. Este enfoque implica establecer el primer marco mundial para la gobernanza del agua dulce. El marco propuesto incluye una contabilidad transparente del agua mediante la observación por satélite y la IA, límites exigibles al uso del agua y una reestructuración de los derechos al agua para adaptar la demanda a la nueva realidad hidrológica.

Dicho de otra manera y brevemente, están presentando su estratégico plan con persuasivos y elegantes argumentos propios de su estilo, para legitimar el apoderamiento de todos los recursos hídricos del planeta, transfiriendo el control, la vigilancia y la dominación de éstos, a los organismos supranacionales y las ONG. Al mismo tiempo señalan a la sociedad como incompetente por el supuesto mal uso del recurso y la indican como culpable de la situación.

Es más que evidente que la narrativa de “bancarrota” es un ingenioso pretexto para una toma tecnocrática de los recursos hídricos considerando que los “preocupados expertos” olvidan deliberadamente en su análisis hacer referencia a un punto indiscutiblemente importante, que es el consumo del agua que las corporaciones utilizan en sus CENTROS DE DATOS; mientras que señalan en el informe como culpables culpa a la agricultura y al crecimiento de la población.

Es bien sabido que los centros de datos de IA son grandes consumidores de agua, sin embargo, esos consumos generalmente no se miden y mucho menos son informados por las principales empresas tecnológicas. A pesar de ello, el informe elige callar, mirar hacia otro lado y dirigir las culpas hacia los inocentes ciudadanos por beber un vaso de agua, regar el jardín o la huerta.

DESPERDICIO PROTEGIDO

Descripción general del consumo de agua y energía de los Centros de datos.

Los centros de datos, que alojan los servidos y las IAs son grandes consumidores y demandan importantísimas cantidades de agua y energía, debido a las necesidades de refrigeración y de electricidad esenciales para su alimentación.

Estas demandas aumentan notablemente a medida que se intensifican las cargas de trabajo de IA, lo que deriva en importantes implicaciones para los recursos hídricos y la red energética.

Consumo de energía

  • Los principales y mayores consumidores de electricidad son los centros de datos. En EEUU en 2023, consumieron aproximadamente 176 teravatios-hora (TWh), esto representa el 4,4% del consumo total de electricidad de ese país. Y a nivel mundial en 2024, consumieron un estimado de 415 TWh, aproximadamente el 1,5% de la electricidad mundial.
  • Se proyecta, a nivel mundial, que estas cifras marquen una tendencia ascendente de manera pronunciada. Para 2028, sugieren que los centros de datos podrían representar hasta el 13% del consumo mundial de energía, empujado por la expansión de la IA.
  • En 2025, las cargas de trabajo de IA representaron casi el 20% del consumo mundial de electricidad del centro de datos (aproximadamente 757.082.357 m3 o -el llenado de 201,889 piletas olímpicas de natación- de equivalente de agua en uso indirecto). Esto ocurre debido a que las cargas de trabajo son mucho más intensivas en energía que la computación tradicional. El entrenamiento y la ejecución de grandes modelos de lenguaje generan un calor inmenso. Las previsiones para 2030 rondan en un aumento que llegaría al 40 %.
  • Una sola consulta de IA requiere mucha más potencia de procesamiento que una búsqueda web estándar, lo que conduce a un mayor consumo de energía por interacción.

Consumo de agua

El consumo del agua, en los centros de datos, está clasificado de dos formas: consumo directo (refrigeración in situ), y consumo indirecto (generación de electricidad y fabricación de hardware).

El consumo directo o refrigeración in situ

  • El consumo directo o refrigeración in situ se produce primordialmente por sistemas de refrigeración por evaporación. El agua absorbe el calor de los servidores y se evapora, esto requiere una continua reposición.
  • Los centros de datos consumieron directamente unos 66.000 millones de litros de agua en 2023. Esto equivale a las necesidades anuales de agua de aproximadamente 160.000 hogares.

Escala de instalaciones:

  • Un centro de datos típico utiliza alrededor de 300.000 galones (1.136 m3) por día.
  • Las grandes instalaciones de hiperescala pueden consumir hasta 5 millones de galones (18.927 m3 o el equivalnte a 5 piletas olímpicas) por día, el consumo comparable a una ciudad de 50.000 residentes.
  • En el norte de Virginia, un centro mundial de centros de datos, las instalaciones consumieron casi 2 mil millones de galones (7.570.823.568 litros) en 2023, un 63% más que en 2019. En algunos distritos locales, un solo grupo puede consumir hasta el 6% del suministro mensual de agua.

Uso indirecto del agua

El consumo directo suele ser superado por el indirecto. Este último incluye el agua utilizada por las centrales eléctricas para generar electricidad (refrigeración termoeléctrica) y el agua utilizada en la fabricación de semiconductores.

  • Se necesita un promedio de 2 galones (7,57 litros) de agua para generar 1 kWh de energía, mientras que el enfriamiento in situ utiliza alrededor de 0.48 galones (0,18 m3) por kWh.
  • Cuando se agrega el uso indirecto, la marca total del agua es significativamente mayor. En 2023 por ejemplo, la generación de electricidad para los centros de datos resultó en un estimado de 800 mil millones de litros de consumo indirecto de agua.
  • Para producir un galón (3,78 litros) de agua ultrapura* para la fabricación de virutas requiere aproximadamente 1,5 galones (5,679 litros) de agua del grifo. Un solo semiconductor puede usar 10 millones de galones (37.854 m3 o el equivalente a casi 11 piletas de natación olímpica) de agua de ultrapura diariamente.

*NOTA: Agua ultrapura es aquella que ha sido purificada al extremo. Eliminando la totalidad de las impurezas.

El impacto de la inteligencia artificial

La IA está apresurando la demanda de energía y agua debido a mayores densidades de calor y mayores requerimientos computacionales.

Intensidad del agua en las tareas de IA

  • Cada consulta: se estima que la generación de una única respuesta de 150-300 palabras de un modelo como GPT-3 consume aproximadamente 16,9 mililitros de agua (2,2 ml in situ, 14,7 ml para electricidad).
  • Por sesión: Aproximadamente 20 a 50 avisos de IA pueden consumir 500 mililitros de agua (aproximadamente una botella de agua estándar) cuando se tiene en cuenta el uso directo e indirecto.
  • El entrenamiento de algunos modelos en los centros de datos directamente evaporó 700.000 litros de agua dulce limpia.

Proyecciones futuras

  • Se prevé que debido al crecimiento de esta industria, el consumo de agua de los centros de datos estadounidense se duplique o cuadruplique para 2028, alcanzando entre 38 y 73 mil millones de galones (143.845.648 m3 y 276.335.060 m3) anuales.
  • La demanda global de IA para 2027, podría generar retiros anuales de agua de 1,1 a 1,7 billones de galones, lo que equivale a cuatro a seis veces el total de retiros anuales de Dinamarca.
  • Las perspectivas para 2030 proyectan que el consumo global total de agua para los centros de datos de IA podría alcanzar los 600.000 millones de galones (2.271.247 m3) en 2030.

Como se puede observar en el precedente apartado- DESPERDICIO PROTEGIDO: Descripción general del consumo de agua y energía de los Centros de datos-, los datos y números demuestran fehacientemente que son las corporaciones tecnológicas con sus centros de datos e “Inteligencias artificiales” quienes están consumiendo cifras astronómicas de recursos hídricos y energéticos, y no los agricultores o la ciudadanía en general a quienes los “expertos” de las organizaciones internacionales señalan como culpables o generadores de las crisis.

Queda muy bien demostrado que los falaces informes sólo tienen el objetivo de inventar y fabricar falsas crisis para justificar el apoderamiento y la centralización del control sobre los recursos naturales, intentando desviar la atención culpando a los pueblos de crisis y bancarrotas inexistentes cuando son ellos y sus despliegues tecnológicos los que abusan de los recursos.

Con ese único fin elaboran sus elocuentes y engalanados informes plagados de sofismas y deliberadas omisiones que en ningún aspecto se ajustan a la realidad.

Más allá de los engañosos tecnicismos plasmados en elaborados informes, existe una realidad que es imposible de ocultar y que se encuentra visible a los ojos de cualquiera que esté dispuesto a verla.

La verdadera intención que se pretende encubrir detrás de palabras bonitas es que una oligarquía tecnocrática tiene la firme intención de concentrar en sus manos recursos estratégicos como el agua, los minerales y las tierras.

El fraudulento decreto de la “BANCARROTA MUNDIAL DEL AGUA”
Reference:

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