
Actualmente la digitalización se ha expandido a todos y cada uno de los ámbitos que conforman la vida de los ciudadanos. Éstos voluntariamente y seducidos por atractivos falsos slogans como “Más fácil, más rápido y más seguro” inconscientemente eligen formar parte de esta maquinaria que va devorando las usuales y más convenientes formas de vida.
La economía no es ajena a esta transformación y el e-comerce es algo común y corriente en el día a día donde se realizan innumerables transacciones de compra y venta a través de distintas plataformas.
Este moderno sistema económico mediante la explotación de la digitalización dispone de una herramienta ideal para maximizar los beneficios corporativos y que además les facilita perfeccionados mecanismos de control que antes eran imposibles.
En este escenario de una tecnología fomentada y dominada por las corporaciones y grandes empresas, el acto de “comprar” se ha redefinido en una sofisticada forma de alquiler perpetuo en el que los derechos del consumidor son arrebatados silenciosamente. Recordemos sino el promocionado video del WEF (Foro Económico de Davos) donde claramente advertían con rostros sonrientes y socarrones que, “todo se alquilaría” y que “No tendrás nada…”.
La característica principal de las plataformas digitales es su potencial de recoger cantidades masivas de datos personales, analizarlos y crear perfiles para atrapar a los consumidores con publicidades y propagandas de recomendación. Estos algoritmos no están diseñados para servir a los intereses del consumidor mucho menos para protegerlo; más bien están creados para mantenerlos “encadenados” a un sistema de pago eterno; una trampa original y bien armada.
Las corporaciones se aseguran de que el consumidor tenga la convicción de tener para sí infinitas opciones pero, lo que en realidad tiene es menos control que nunca sobre su privacidad, sus finanzas y sus decisiones de compra.
La trampa del libro electrónico: la caducidad de la propiedad
Nada ilustra este engaño moderno más flagrantemente que el mercado del libro digital.
La compra de un libro electrónico puede parecer una simple transacción. El consumidor hace clic en un botón etiquetado “Comprar ahora” y luego de unos minutos el título del libro deseado se encontrará disponible en “su biblioteca” digital.
Ciertamente, esta es una transacción simulada, una verdadera ficción legal en la cual no se está adquiriendo un bien sino que se está comprando una licencia de uso limitado. Se trata de la compra de un permiso revocable concedido por la plataforma, quien es el verdadero propietario del libro que le “permite” al usuario acceder a ese contenido en rígidas condiciones impuestas y estrictamente restringidas.
El libro digital, a diferencia del libro físico, está atado a la plataforma que lo provee. Si ésta cierra o cambia los términos de uso o de servicio, o si el dispositivo queda obsoleto o desactualizado por alguna razón, la “compra” desaparece rápidamente esfumándose en el aire.
Para percibir la endeble situación en la que el consumidor moderno se encuentra, es fundamental conocer la diferencia entre concesión de licencias y propiedad legal.
Al “comprar” un libro digital el usuario no se hace dueño de ese archivo por el cual ha pagado. De acuerdo con los Términos de uso de ciertas plataformas, “El Contenido está licenciado, por el Proveedor de contenido”. Esto significa que el proveedor no ha vendido ese contenido.
Esta distinción estuvo oculta durante muchos años. Actualmente se han introducido algunos cambios legislativos que han establecido que las plataformas de ventas digitales sean explícitas sobre la naturaleza de estas transacciones indicando en sus páginas de compra que los usuarios están “comprando una licencia de uso del contenido”.
La propiedad implica la totalidad de los derechos sobre la cosa; incluido el derecho a revender o transferir. La concesión de licencias, por el contrario, sólo otorga un privilegio temporal de uso y/o visualización. El consumidor paga por el producto pero carece de los derechos fundamentales.
Los riesgos de un futuro con licencia
El cambio de “propietario” a “titular de licencias” introduce varias desventajas que los consumidores, al momento de la compra, desconocen o no tienen en cuenta.
- Pérdida de acceso.
Si por alguna razón la plataforma cancela la cuenta de un usuario, éste pierde el acceso a cada artículo “comprado”; o si la plataforma de servicios quiebra o decide cerrar, la biblioteca del usuario también desaparece.
- La biblioteca digital no es heredable.
Debido a este sistema de adquisición de licencias, las bibliotecas digitales no son transmisibles a las siguientes generaciones como pueden serlo las bibliotecas físicas. El acceso a la plataforma caduca con el titular de la cuenta y la biblioteca digital “muere” con su “propietario”/ licenciatario.
- “Evolución” de formatos y dispositivos
Otro riesgo o desventaja que se presenta es la constante "evolución" (actualización) de los formatos y dispositivos. Esto obliga al usuario a ingresar en un ciclo interminable de actualizaciones y renovaciones para poder mantener el acceso al contenido.
Es indispensable reconocer las trampas de los ecosistemas cerrados, comprendiendo la diferencia entre un producto y una licencia. De esa forma el público puede comenzar a retroceder contra la erosión de su derecho de propiedad. Mientras tanto, la única manera de poseer verdaderamente un libro es teniéndolo físicamente en sus manos.
El paso de la propiedad a la concesión de licencias no es una evolución de la tecnología; es una estrategia empresarial calculadamente diseñada para transformar el acto de comprar en una forma sofisticada de control que garantiza que el consumidor nunca deje de pagar y viva en eterna dependencia.
Con estas nuevas tácticas de restricciones, impedimentos y caducidades implementadas se evidencia un único y claro afán, imponerle una rígida e infranqueable mordaza al conocimiento y al saber.
El Escaneo destructivo: Ilimitada e inescrupulosa ambición
Parecería que la codicia de la expertocracia, aún no ha alcanzado los límites anhelados en su ambiciosa carrera por el dominio y control total. Una nueva estrategia se ha sumado a la lista: el escaneo destructivo. Así se denomina el último método empleado, en este caso para monopolizar, en sus manos, el conocimiento y el saber .
La exploración destructiva para la formación de IA
Este nuevo proceso surgido recientemente denominado escaneo destructivo, es un método de alto rendimiento para digitalizar volúmenes enlazados desmontándolos físicamente antes de proceder al escaneo de la imagen. Para este proceso son adquiridos libros usados y raros, luego los enlaces - los hilos, alambres o pegamentos que enlazan las páginas entre sí y las fijan al lomo- se eliminan mecánicamente y posteriormente se escanean las páginas a alta velocidad para finalizar triturando las copias físicas originales.
A diferencia de los métodos no destructivos que preservan el objeto físico, este proceso es irreversible: la unión original es destruida. El libro no puede ser reensamblado.
Estas cuantiosas cantidades de libros físicos, son adquiridos por las principales compañías de inteligencia artificial debido a que los desarrolladores buscan datos «limpios» libres de contenido generado por IA, para entrenar grandes modelos de lenguaje de IA.
Los pasos del proceso
El flujo de trabajo transforma un libro enlazado en un archivo digital mediante un proceso mecánico estrictamente lineal:
- Mediante un cortador de precisión o una guillotina industrial se procede a cortar y extraer la columna vertebral del libro dejando el libro reducido a una pila de hojas sueltas individuales. En algunas intervenciones se pueden procesar cientos de libros a la vez.
- Luego se produce el análisis de alta velocidad introduciendo las hojas sueltas en un alimentador automático de documentos (ADF) adjunto a un escáner de alta velocidad que procesa grandes cantidades de páginas por hora. Contrariamente los escáneres no destructivos son significativamente más lentos. Al ser eliminados los enlaces - estructura interna que une las páginas- de los libros, se evita la “distorsión de la cuneta” (la sombra y la curvatura cerca de la columna vertebral) lo que genera un resultado de imágenes más precisas y sin sombras.
- A continuación se realiza el post-procesamiento de las imágenes escaneadas y se genera el archivo OCR. Las páginas son cotejadas digitalmente en un solo archivo en el orden original.
- Al concluir la digitalización, las páginas sueltas son eliminadas. Informes recientes indican que, en ciertos contextos de adiestramiento de IA, y PARA ASEGURAR QUE SÓLO EXISTA LA COPIA DIGITAL, los libros físicos son destruidos inmediatamente después del escaneo. Esta práctica ha sido reconocida en recientes sentencias legales como «USO JUSTO» ya que evitan la circulación simultánea de dos ejemplares.
La Justificación de la Biblioclastia
Una de las razones brindadas por las inescrupulosas corporaciones, para justificar la aplicación de este "nuevo método", (o mejor dicho este verdadero sacrilegio), es que los ejemplares publicados con anterioridad al año 2022 son obras consideradas de primera calidad con conocimientos de origen humano y sin contaminación artificial de conjuntos de datos digitales con AI slop (basura de IA).
Además desde su perspectiva, esta destructiva metodología posee las siguientes “ventajas” que justifican ese accionar:
- Por ser un método más rápido para la digitalización masiva, genera mayor rendimiento y es el ideal para grandes catálogos, publicaciones periódicas o colecciones de bibliotecas excedentes.
- Genera mayor rentabilidad gracias a la automatización y a la velocidad, y consecuentemente el costo es significativamente menor en comparación con los tradicionales métodos no destructivos.
- Las imágenes resultantes poseen mayor calidad y están libres de distorsión que favorece el mejor procesamiento y reconocimiento de texto.
Un beneficioso y colaborador intermediario
Estas corporaciones explora-destructivas, a través de intermediarios como ISBNdb, realizan pedidos anónimos de exorbitantes cantidades de libros que rondan entre 1.000 y un millón por transacción.
¿Quién es ISBNdb?
ISBNdb es una institución que reúne datos e información de orígenes internacional y ha creado un índice mundial unificado de cientos de bibliotecas, editores, comerciantes y demás fuentes públicas para proporcionar metadatos de libros estructurados. Esta empresa, con fines de lucro, maneja la base de datos de libros más grande del mundo, ofreciendo un variado repertorio de millones de libros que pueden ser buscados por
- ISBN,
- Autor o editor,
- Título,
- Fecha de publicación,
- Temas,
- Precios y portadas,
- Especificaciones físicas:
- Encuadernación
- Cantidad de páginas
- Peso
- Dimensiones
Los datos son constantemente actualizados, reuniendo además información sobre títulos usados, raros y no impresos y en variados idiomas.
La cartera de clientes de ISBNdb incluye:
• Libreros y minoristas en línea
• Bibliotecas e instituciones educativas.
• Desarrolladores de software.
• Equipos de inteligencia artificial y aprendizaje automático.
EL “USO JUSTO” un ventajoso precedente legal
Recientemente una corporación tecnológica creadora de un modelo IA, ha sido identificada como una figura central en esta práctica de escaneo destructivo. Documentos internos, de esa compañía que han trascendido, han revelado el gasto de decenas de millones de dólares para adquirir millones de libros.
Pero el dato más relevante de esta historia, no sólo es el hecho de la destrucción propiamente dicha; un acto repudiable por sí mismo, sino que además esto se ve agravado por el explícito interés de la empresa en mantener esta metodología utilizada en una ESTRICTA CONFIDENCIALIDAD. Esta pretensión de silencio se debe a que la destrucción de libros no es un hecho que la opinión pública acepte como algo indiferente y obviamente de trascender y conocerse la noticia generaría justificados rechazos.
No obstante para mayor asombro y contrariamente a lo que cualquier persona de bien pudiera creer, recientemente un tribunal ha sentado un precedente legal al emitir un fallo en favor de esta metodología; argumentando que el escaneo destructivo de libros adquiridos legalmente constituye un uso justo.
Además el tribunal afirmó que este proceso era “por excelencia transformador” porque convirtió textos físicos en datos digitales para la formación de modelos.
Impacto en los libros raros y el patrimonio cultural
Este accionar ha activado las alarmas sobre la pérdida del patrimonio cultural y ha suscitado debates éticos debido a que los originales físicos se destruyen después del escaneo a diferencia de los proyectos de digitalización tradicionales que preservan los volúmenes físicos.
Los críticos han alzado sus voces para alertar que esta destrucción a nivel industrial prioriza la extracción de datos sobre la preservación. Además existe un evidente y grave riesgo de que ediciones únicas, raras o de baja circulación desaparezcan completamente de la esfera pública, dejando el escaneo digital como la única versión sobreviviente; lo que inevitablemente conduce a un «Borrado y Olvido» donde el conocimiento humano queda en manos privadas y bajo el exclusivo control de los propietarios de las corporaciones de modelos de IA.
La restricción deliberada del acceso a los libros y la lectura es una de las tácticas de control social más efectivas extensamente utilizadas. Al erigir barreras al conocimiento, se moldea una ciudadanía funcionalmente analfabeta e ignorante, incapaz de cuestionar, contradecir o de revelarse contra la opresión, la tiranía, la dominación o el control autoritario.
La censura deliberadamente encubierta, evidencia la clara intención de anular la capacidad crítica de las masas, transformando a ciudadanos en consumidores pasivos, sumisos y predecibles. La ignorancia masiva así fomentada se convierte en el terreno ideal para el surgimiento de tiranías y totalitarismos que de otro modo serían insostenibles con una población informada y reflexiva.
Borrar o reescribir la historia siempre ha sido el objetivo supremo de todo régimen totalitario. Alterar los hechos reales para adaptarlos a una narrativa conveniente no es un fenómeno nuevo. Hoy se asiste a una nueva fase de este viejo propósito: la sustitución sistemática del libro físico por el formato
El libro físico representa mucho más que un simple conjunto de páginas encuadernadas; es una evidencia, una constancia y una prueba palpable y “viviente” de hechos, ideas y acontecimientos sucedidos.
A lo largo de los siglos, los tiranos han comprendido esto a la perfección. El ataque al conocimiento impreso ha sido la herramienta predilecta de quienes buscan controlar el pensamiento. En la antigüedad destruir libros físicos en masa requería grandes esfuerzos; hogueras públicas, redadas y bodegas incendiadas eran las tácticas empleadas que evidenciaban la naturaleza opresora del censor.
Hoy, el totalitarismo ha encontrado una vía mucho más sagaz, rápida y eficaz: el escaneo destructivo. Esta es la nueva estrategia utilizada para borrar la historia o reescribirla, reemplazando los libros físicos de manera absoluta por los digitales.
Los archivos digitales pueden ser editados sigilosamente, reescritos entre una edición y otra sin dejar rastro, censurados por algoritmos o pueden desaparecer por completo con sólo apretar una tecla.
Si un servidor central decide que un pasaje es "ofensivo", que contradice la narrativa oficial o que simplemente ya no se ajusta a los estándares del momento, la modificación se aplica de manera global y automática, y al siguiente día surge la versión alterada de la obra, sin que se conozca jamás que el contenido del texto original.
Ahora, al acelerar la desaparición de los libros físicos han decidido ir un paso más allá en pos de ese fin totalitario. Ya no se trata sólo de prohibir lecturas incómodas, sino de eliminar el soporte mismo que garantiza la permanencia del pensamiento crítico. Si permitimos que la evidencia física de nuestra historia y cultura sea borrada bajo falaces excusas y absolutorios fallos, no sólo perderemos nuestros libros, sino perderemos el derecho a recordar la verdad.
Un mundo sin libros impresos es un mundo sin memoria, un presente perpetuo donde la historia se adapta a la conveniencia de quienes detentan el poder. Cada libro que permanece cerrado o es destruido representa una conciencia que nunca despertará.
En última instancia, dificultar e impedir el acceso a la lectura es confesar abiertamente el terror que todo tirano siente ante una mente liberada.
SECUESTRANDO EL CONOCIMIENTO Y EL SABER
https://reimaginings.substack.com/p/you-dont-own-the-e-books-you-buy
https://www.reddit.com/r/kindle/comments/17kp23v/you_dont_own_the_ebooks_you_buy_on_amazon_kindle/
https://goodereader.com/blog/kindle/amazon-changes-licensing-text-when-kindle-books-are-purchased
https://futurism.com/artificial-intelligence/ai-companies-destroying-rare-books
