No había nada más extraño que en plena "cuarentena" pudieran verse cientos de estos aviones dejando por todos lados los cielos rayados con "condensación". La explicación que han surtido para esta situación es que los aviones volaban vacíos y todo fue para mantener las franjas horarias en los aeropuertos.
Según las fuentes:
Lufthansa, una aerolínea alemana, ha operado 18.000 vuelos vacíos este invierno debido a una norma de la Unión Europea que obliga a las aerolíneas a operar al menos la mitad de sus vuelos regulares para mantener sus franjas horarias aeroportuarias.
La UE exigió a las aerolíneas que cumplieran el 80% de sus despegues y aterrizajes programados antes de que comenzara la pandemia COVID-19, pero este número sigue siendo demasiado alto para la demanda de pasajeros. Lufthansa ya ha recortado 33.000 vuelos desde que la variante Omicron llevó a cancelaciones de viajes de vacaciones en todo el mundo.
Tanto la UE como Lufthansa se han comprometido a reducir a la mitad sus emisiones de carbono en la próxima década, pero esta deuda contradice sus promesas. El ministro de Movilidad de Bélgica, Georges Gilkinet, también ha pedido a la UE una reducción de la tasa.
